Posted by: ramcosca | October 29, 2008

A la una con diez

A la una con diez llegó el fin de la aventura.
Fue todo por acuerdo mutuo.
Un acuerdo tuyo conmigo, mío contigo.
Tú y yo, dos adultos.
Del comienzo al final, ambos.
Un huracán de emociones.
Ráfagas de pasión.
Tormenta del deseo.
Comenzó dentro de un sueño.
Profundo sueño del alma.
Todo ocurría a la una con diez.
Altas temperaturas.
Temperatura de uno con diez.
Eramos uno con diez grados de acción.
Acción, aventura, deseo y ternura.
Todos eran diez.
Nosotros fuimos uno.
Uno en singular, único y singular.
Cuando dos por uno da uno.
Todo en singular.
Llegamos a la decisión.
Somos dos, siempre plural.
Todo quedó.
Y fue a la una con diez.
Nada quedará.
Uno más uno no es uno.
Somos dos, quieras o no.
No somos uno, lo quiera o no.
Desearía no tener que decirte.
Palabras corren.
Mi mente nunca ausente.
Y el deseo que deseo.
Las ganas de las que tengo ganas.
El sueño que sueño.
El hambre del cual tengo hambre.
Y llega la una con diez.
El calor que se enfría.
La sed que se sacia.
El deseo que se cumple.
La energía que descansa.
Y es…
Lo que es…
Es que…
Y está…
Y todo fue a la una con diez.
Con eso llegó el final.
A la una con diez llegó el fin de la aventura.


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